Liderazgo y dirección
Comprender el rol. Dirigir con criterio. Desarrollar equipos con autonomía.
Desarrollamos a las personas que asumen responsabilidades de dirección y liderazgo para que ejerzan su rol con criterio, tomen decisiones, den dirección a los equipos y generen las condiciones para que las personas puedan asumir responsabilidad y crecer.
¿Os reconocéis?
- Quien dirige acaba resolviendo demasiadas cosas y el equipo consulta decisiones que podría tomar de manera autónoma.
- Las personas con responsabilidad sobre equipos están absorbidas por la operativa y les queda poco espacio para dirigir.
- Hay profesionales que han asumido responsabilidades de liderazgo porque eran buenos técnicamente, pero nadie los ha preparado para el cambio de rol.
- Cuesta delegar responsabilidad real y no solo repartir tareas.
- Las decisiones se hacen esperar, se escalan innecesariamente o se toman sin criterios suficientemente compartidos.
- Las personas que dirigen saben qué tienen que hacer, pero no siempre tienen claro qué implica ejercer su rol.
¿O queréis anticiparos?
- Queréis preparar a las personas que lideran hoy para asumir nuevos retos y responsabilidades.
- Profesionales o mandos tendrán que asumir un nuevo rol y queréis acompañar la transición antes de que llegue.
- Los equipos necesitan ganar autonomía y queréis preparar tanto a quien delega como a quien asume nuevas responsabilidades.
- Estáis preparando el relevo de personas clave o desarrollando el liderazgo que la organización necesitará en los próximos años.
Qué trabajamos
La formación aborda las distintas dimensiones del rol directivo: comprender la responsabilidad que se asume, dirigir personas y equipos, tomar decisiones, delegar, comunicar, priorizar y ampliar la mirada más allá de la operativa.
Los contenidos se seleccionan y adaptan en función de los roles, el nivel de responsabilidad y los retos de cada organización, y se trabajan a partir de situaciones cercanas a la realidad profesional de los participantes.
La organización
Ampliar la mirada más allá de la operativa y liderar teniendo en cuenta la organización, el contexto y los retos de futuro.
Conectar decisiones, prioridades y recursos con la dirección que la organización quiere seguir.
El rol
Comprender qué implica dirigir, clarificar responsabilidades y desarrollar las capacidades necesarias para ejercer el rol con criterio.
Desarrollar criterio para decidir, priorizar y actuar ante situaciones complejas o de incertidumbre.
Desarrollar una manera de ejercer el rol coherente con la responsabilidad que se asume y con el impacto que se quiere generar.
El equipo
Reforzar un rol clave en la conexión entre estrategia, operativa y equipos, y facilitar la evolución de la pericia técnica a la responsabilidad de dirección.
Dar dirección, coordinar, delegar, hacer seguimiento, dar feedback y generar las condiciones para que el equipo gane capacidad y autonomía.
Pasar de repartir tareas a transferir responsabilidad, estableciendo criterios claros de decisión, seguimiento y rendición de cuentas.
Comunicar decisiones, expectativas y prioridades con claridad y sostener las conversaciones que forman parte de la responsabilidad de dirigir.
Qué cambia
- Las personas que dirigen tienen más claridad sobre su rol, sus responsabilidades y los límites de decisión.
- La dirección deja de concentrar decisiones que pueden asumir otros niveles de la organización.
- Los equipos ganan autonomía porque saben qué pueden decidir y de qué son responsables.
- Las personas que lideran dedican más tiempo a dirigir, priorizar y desarrollar al equipo, y menos a resolverlo todo ellas mismas.
- El desarrollo se hace visible en la manera de decidir, delegar, comunicar y ejercer el rol.
«[Cita de una organización que ha trabajado este reto]»
Impulsando la evolución de personas y organizaciones desde 2004
